jueves, 26 de abril de 2018


La primera vez que te vi en el cortijo.
El primer de tus muchos viajes en coche, donde te hiciste pipí en mi regazo.
Todos los calcetines mordidos, las banquetas de la cocina astilladas.
Cómo le dabas la patita a todo para conseguirlo.
El labrador que rompía con los prototipos raciales, que mordió mi uña.
El manzano del jardín y cómo todos los días ibas por la tarde a coger tu ración.
Tu pasión por la fruta y tu espalda de gorila plateado.
Tu cola de nutria, el mejor timón inventado.
Los saltos a la piscina, nadar por la pelota hasta la extenuación.
Cómo me motivabas para estudiar, fuiste mi primer paciente ficticio.
Las naranjas y mandarinas que eran imposible comer sin compartirlas contigo.
La jodida manera super graciosa que tenías de escupir las pasas y les zanahorias.
Tu obsesión con la pelota, tu mejor amiga.

Y así hasta rellenar 14 años de amor verdadero, del bueno.

Espero que disfrutaras tu último viaje por los montes gaditanos, como siempre te gustó, con tu persona favorita: papá.

Vuela alto chiquitín, Cachito está esperando para darte zarpacitos.


* 3/04/2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario